martes, 29 de diciembre de 2020

Absolutismo monárquico

 Real Pilar aplastó a General Rodríguez, se subió a la punta y se consolida como líder.

Se veían las caras en Pilar los dos punteros de la zona campeonato de la Primera "C", en un encuentro que seducía. Con la misión de eludir la parda que ajustaría más las posiciones- una tabla de por sí, ya ajustada- y a la expectativa de llegar a la posible final con Cañuelas.


Las intenciones locales claras (desde lo visual) con línea de tres en el fondo, intentando conectar por el sector izquierdo con Chambi acompañado por Croco. Por el centro, por la derecha o donde se lo pidiera el juego, la figura Lucas Ríos como asistente y generador. Sin embargo, el esquema cauto de Lamadrid no dio posibilidades de superioridad. Es más, fue la visita con Vidal, quien arrimó algo de inquietud al área adversaria. La parda duró más de media hora y no obstante, Pilar se las ingenió primero para meter un tiro en el palo y más tarde una entrada de Martínez con claro penal ignorado por el juez. En tiempo adicionado, Arias ingresó a zona de fuego, eludió a Acosta y Devito, en su afán de llegar a cerrar la inevitable caída no pudo postergar el primer grito. Ventaja parcial algo exagerada.

En el complemento, Lamadrid cambió de plan, se adelantó provocando un par de sofocones con remates de afuera del área a dominio de Sultani. Poco duró el espejismo en la segunda llegada clara (se lo había devorado Martínez solo frente al arco minutos antes), Miritello solo tuvo que empujarla para el segundo tanto. La necesidad se hizo carne en Lamadrid y el ansia de la igualdad fue paralela a la amnesia a la hora de marcar y o regresar a zona defensiva. Crego con un soberbio zurdazo la pinchó por sobre Acosta, dando un panorama semiirreversible. La visita golpeada anímicamente, terminó siendo un conjunto de individualidades extraviadas del libreto del juego en cada equipo. Partido en dos, padeció cada réplica pilarense haciendo inevitable una caída estrepitosa. 

Pilar hizo real su efectividad y terminó siendo categórico. En síntesis, redondeó una victoria inobjetable con la eficacia como bandera, buenas actuaciones individuales como atributos agregados y fundamentos de sobre para sacar esa luz de ventaja que lo pone a tiro de la final, dependiendo de su propia voluntad y rendimiento.

Premio Estación Fútbol: Lucas Ríos. Un escalón por encima de las actuaciones estelares del conjunto de Pilar. Con la parda inicial abría surcos por la derecha agregando criterios y buen dominio del balón. Roto por la franja izquierda, si hizo falta para ser auxilio y opción. Supo mantener el esférico en sus pies cuando ameritaba conservarla. Punzante a la hora de armar las réplicas y aprovechar los espacios libres para usufructo de sus compañeros. Un peldaño abajo mencionar a Miritello, ingresado en el segundo tiempo, una pesadilla para la defensa de Lamadrid.

Apostillas: en la calurosa y soleada tarde del estadio Barraza, una treintena de personas en la tribuna local. Allí, convivieron allegados de Pilar y Lamadrid, sin conflictos. Un número cercano de residentes en el sector platea y algo más de 25 cronistas de distintos medios que compartieron zona de cabinas.

En el segundo tiempo, Horacio Fabregat, entrenador de Lamadrid, cruzó insultos con algunos locales porque según él cargaban, lo que motivó a poner una lona negra para separar los choques orales. Los locales festejaron eufóricos dicha multiplicada en los jugadores y cuerpo técnico.

Excelente atención: hay que remarcar cuando las cosas se hacen bien e impera el sentido común. La atención de la gente de prensa de Real Pilar digna de elogio. A las listas claras agregar el cuidado mínimo de tomar la temperatura a quien ingrese al estadio (casi nadie lo hace), cuando las pretensiones para las acreditaciones rozan lo pueril y caprichosos. Cabinas impecables asignadas y las que sobraban a disposición de quien, como prensa, las precisara. Bebida y una caja con catering en el entretiempo como obsequio, pequeñeces que el protocolo parece haber echo olvidar a varios clubes.

Escrito por Christian D Agnillo


martes, 22 de diciembre de 2020

Se prende Talleres

 Importante victoria del "rojiblanco" para alcanzar la punta de la zona y compartirla con Armenio.

Las fechas van pasando, la paridad es notoria y cada partido es jugado como una final. Una derrota puede dejarte sin chances y la victoria paga al contado para escalar posiciones y mantener chances. A cara o cruz se plantearon las cosas en la soleada tarde de Merlo.


Fénix con su habitual trato de balón al piso buscando a Galeano como guía de sus pretensiones. Talleres apelando al pressing en la zona media con la variante incluida de salidas rápidas por los laterales. Cada uno con su libreto pero la visita parecía tener el protagonismo. En apenas un cuarto de hora, dos avisos, dos veces haciéndose dominador de las acciones. Fénix intentaba más con la réplica, ya que,  faltaba conectividad que abundaba en su oponente, entre zona de gestación y zona de peligro. Aunque Delgado insinuaba, Gallo no estaba en la mejor sintonía. Tras corner de derecha, primereó Nico Saiz y llegó el primer grito visitante de la tarde. El primer tiempo fue intenso, la zona media era de tránsito y en ese palo por palo, el que mejor hacía la tarea se retiraría vencedor.

En la segunda parte, varió el panorama y el juego no se hizo tan generoso a la visita. Talleres se alió a cuidar más que a pretender, agazapado para la contra, que se demoraba. Fénix con más nervios que claridad, empezó a empujar. Los cambios le dieron movilidad pero no ejecución. Sobre el final llegaron las emociones potenciadas. Una entrada por derecha deriva en un rebote al centro del área y Brian Converse con toque suave decretaba el empate parcial. El técnico Nohra y los allegados mandaban al equipo adelante creyendo en el milagro. Y en cuestión de minutos el oportunismo se vistió de albirrojo: Buena combinación entre Vergara y Arce, Bardaggi alcanza a tapar y Vivanco, luego del rebote, no perdonó.

Tres puntos viajaron para Escalada, que de repetir los argumentos exhibidos va a dar pelea hasta el final.

Postales del ascenso:  corría cerca de media hora de juego, el partido era intenso y disputado, lo que encendió algunos ánimos. Antes de un saque de arco el 1 visitante aprovechó un instante de silencio y acometió con un reclamo llamativo: "eh juez, ahí no paran de putear" (en alusión a la platea y allegados locales) lo que causó gracia, burlas y más epítetos. En ese sector había cerca de treinta allegados a Fénix, en la tribuna visitante unas 20 almas festejaron la victoria de Talleres. Y cerca de una decena de distintos medios completaron el marco.

Escrito por  Christian D Agnillo

lunes, 21 de diciembre de 2020

Luján sigue de fiesta

 Luján le ganó a Midland en Libertad con mucha personalidad y estiró su buen andar.

El encuentro empezó trabajado, sin situaciones de gol. Empezó un poco mejor el local, con la presencia de Maxi Rogoski, quien tuvo la primera situación con un tiro lejano que fue a las mano del arquero rival. Sin embargo, Luján respondió con un aviso de Mendoza, luego de intentar de emboquillada, pero sin éxito.

 Rogoski siguió siendo el mejor de Midland- iba a mantener ese premio hasta el final pese al resultado-  y tuvo la oportunidad de adelantar al "funebrero" en el marcador, pero lo trabaron cuando iba a definir. Un primer tiempo chato, sin demasiadas situaciones en los arcos. Hubo que esperar hasta el complemento para ver las emociones...


En el arranque...golazo del "lujanero": escapada de Pineda por la banda derecha, tira un centro al primer palo, donde llegó Arturo Mendoza y anticipa a la defensa del local para poner el 1-0. Acto seguido, Midland no sintió el golpe y lo fue a buscar: Martinangeli tiró un zurdazo que se fue cerca del palo de Caputo. pero Midland se quedó en insinuaciones...

La producción del local cayó y Luján lo aprovechó. La mitad de la cancha la coparon Sánchez y Pighin, respaldados por la solidez defensiva de la última línea. Ante la desesperación local, los rápidos de la visita fueron punzante, el cambio de ritmo fue letal: Primero fue Pérez con un remata en el travesaño; luego con el ingreso de Moreno Miller, este tiró un centro pasado donde encontró el oportunismo de Llodrá.

Luján sigue envalentonado y sueña con pelear el ascenso; Midland tiene mucho por trabajar y revertir este comienzo.

Premio Estación Fútbol: Arturo Mendoza. Hizo un gol y fue el más claro en el ganador.

Escrito por Ariel Juárez.

Sin puntería

 Centro Español y Puerto Nuevo empataron 0-0 y se aleja de la siguiente ronda. Fue un partido parejo, donde el local tuvo dos chances para ganarlo, pero no supo resolverlo.

"Justo ahora se resbala", fue una de las frases de Orsini en pleno partido. Esa bronca desatada en el banco de suplente sintetiza el partido: ambos equipos tuvieron ganas de quedarse con los tres puntos, pero pocas luces a la hora de resolver en las áreas.


En general, fue un partido chato, que por momentos, salió de su cauce normal y encendió pequeñas llamas de esperanzas. Pocas jugadas fueron hilvanadas de forma colectiva, sin embargo, una de ellas la creó Urquiza por la banda derecha, entró al área y le sirvió el gol a Nico López, quien sin arquero la tiró al lado del palo. En la tribuna se agarraron la cabeza y en el banco local  se miraron sin entender la pésima definición del desequilibrante López. A pesar de esta buena jugada construida por el "Gallego", la realidad marcó otro andar: Centro Español no encontró espacios para perforar al rival y el eje de ataque no tuvo una buena tarde.

Puerto Nuevo, en el primer tiempo, se paró bien en defensa y apostó a la contra y las imperfecciones de la última línea rival. El visitante tuvo una situación dorada en la pierna izquierda, pero este definió mal. El partido entró en mesetas futbolísticas, y por momentos, le costó salir del pozo. Tal es así, que el segundo tiempo fue muy chato, con poco juego y mucho roce. La desesperación entró en el alma de los jugadores locales, que se llenó de imprecisiones. Desconectados Saura y Gramajo, errático Nico López, la dupla técnica no tardó en mover fichas: metió tres cambios al mismo tiempo y Rivainera- uno de los ingresados- le empezó a dar rédito.

Cuando el partido estaba dormido, Centro Español fue profundo, pero no certero: primero Rivainera descargó una pelota para López, que quedó  cara a cara con el arquero- perfil para su derecha-, quiso enganchar ante la salida de Balbuena y perdió en el mano a mano; pocos minutos después, centro del propio López para la cabeza de Olivetti, que impactó a contra pierna de Balbuena, pero la pelota dio en el travesaño. 

Centro Español lo pudo haber ganado sobre el final, sin embargo careció de fútbol y no pudo recortar la diferencia con Argentino de Rosario (líder de la zona); por su parte, Puerto Nuevo se llevó un buen punto.

Premio Estación Fútbol: vacante. En un partido de poca claridad nadie fue merecedor del puntaje más alto.

Escrito por Alejandro Viggiano.

domingo, 20 de diciembre de 2020

"Monarca en Merlo"

 Real Pilar le ganó a Deportivo Merlo a domicilio con el gol de Ariel Otermín.

Se esperaba un partido de alto vuelo, pero terminó siendo discreto. Con dos equipos que se estudiaron, se cuidaron, buscando la tenencia del balón (no podían, muchas imprecisiones). El visitante tuvo la jugada más clara a los 14 minutos, pero la defensa de Merlo llegó en auxilio de Tursi para defender su arco.

                                              Fotografía: Deportivo Merlo

Un primer tiempo con pocas llegadas, trabajo en el medio, a tal punto que, no hubo un claro dominador del juego y con escasez de peligro en las áreas. No pudimos contabilizar más de una chance por bando (siendo generosos).

En el segundo tiempo, a los nueve minutos, tiro libre de Chambi- de izquierda a derecha- a la cabeza Otermín que apareció en el punto penal para marcar el 1-0. Otra vez Chambi haciendo la diferencia para que Real Pilar sume en el torneo. Por su parte, Merlo intentó, metió mano del banco de suplentes pero sin efectos productivos. Clemente, de buen partido ante Dock Sud, jugó por la banda derecha para tirar centros al área del "Monarca", pero no estaba en cancha Sánchez, Merlo había perdido estatura.

Merlo hilvanó su tercera derrota consecutiva y el clima no es el mejor; por su parte, Real Pilar se subió a la cima junto a Lamadrid.

Premio Estación Fútbol: Ariel Otermín. Convirtió el gol del triunfo y estuvo presente en los dos áreas, se lució vía aérea. 

Escrito por Ariel Juárez.

sábado, 12 de diciembre de 2020

Clásico Lujanero

 Por la zona 2 de la reválida- buscando el primer lugar que otorga la chance del segundo ascenso- se veían las caras Alem y Luján. En General Rodríguez, a reeditar uno de los clásicos más picantes del lejano oeste del conurbano.

Por el lado del local, algunas figuras que cambiaron de rumbo y la convicción de su DT Daniel Cordone, como patente de identidad "en Alem somos hombres no nombres". Por el lado del visitante, nombres similares a la temporada anterior.

                                            Fotografía: Christian D Agnillo

Y rodó el esférico- después de la espera por el preámbulo y el merecido homenaje al más grande: Diego Armando Maradona- con mucha cautela en los momentos iniciales. El correr del reloj indicaría quien de los dos tenía más ambiciones. Y fue la visita con un esquema ordenado desde su última línea quien evidenció más ambición. Pelota al piso, buena circulación, escaladas de Pineda por el lateral derecho para conectarse con Moreno como opciones. Mientras por el sector izquierdo Giacovino también se mostraba hábilmente inquieto. Alem propuso lucha y fuerza como resistencia. Si bien no hubo llegadas claras se jugaba de un solo lado y se resistía del otro. Pese a la leve superioridad, Luján tuvo la más clara cuando cerca de los 30 minutos, Mendoza vio adelantado a Bustamante y desde mitad de cancha con tiro por elevación casi grita el primero. Alem apenas asomó a las cercanías de Caputo con un cabezazo de Salinas. Si bien la visita no fue un aluvión incesante siempre que tuvo la pelota mostró su intencionalidad de ser ofensivo.

En la segunda parte, Alem pareció salir más despierto pero apenas fueron esbozos de movilidad. La visita siguió con su  trabajo prolijo y paciente. Cerca del cuarto de hora, Moreno tuvo su chance pero el remate se fue apenas alto. No alcanzaba Alem a inquietar y el trajinar lujanero auguraba desequilibrios. No extrañó a nadie que sobre la media hora una pelota puesta en profundidad pusiese cara a cara a Giacovino con Bustamante. El azar dijo presente y el cierre de zaguero local impacta en el pecho del volante lujanero haciendo estéril la reacción del guardameta local. A puro nervio, Alem fue a la carga como pudo. Bocha al a olla y casi se le da a Buono, pero cabeceó débil a las manos del arquero. A poco del final otro réplica lujanera desemboca en un tiro libre sobre el borde derecho del área. Magistral ejecución de Mendoza para estampar la cifra final. Y no quedó tiempo para mucho más. Salvo para repensar el futuro por el lado de Alem: si la idea es llegar a pelear por el segundo ascenso.

Y para reafirmar y repetir por el lado de Luján, si muestra los atributos de esta tarde no sorprendería verlo en instancias finales.

Alem: Bustamante; Cordero, Kulick, Salinas, Portillo, Kuzko, Fratto, Chacón, Serrano, Torres, Buono. DT: Daniel Cordone.

Luján: Caputo; Pineda, Villarreal, Rodríguez, Sánchez, Pighin, Pérez, Giacovino, moreno, Mendoza. DT. O. Ruggero.

Premio Estación Fútbol: Marcos Giacovino. Con el once en su espalda cargó con gran parte de la creación de la visita cumpliendo con creces.

Apostillas: A la altura del clásico, los hinchas más caracterizados de Alem dijeron presentes. Desde terrazas  aledañas a la tribuna popular un grupo- entre 50 y 60- presenciaron el partido a puro color con banderas de palo, bombos y trompetas. Alentaron sostenidamente durante la tarde, inclusive, tiraron bombas de estruendo cuando apareció el equipo y en el segundo tiempo dándole marco acorde al clásico. El color también dijo presente dentro de la cancha con 60 trapos que son habituales en las tardes de Rodríguez. Cerca de 70 personas en la platea entre allegados locales y medios de prensa. En el sector visitante una treintena de personas acompañaron a Luján.

Disconformismo: tan expresivo y reiterado fue el mismo expresado por el "Lobo" Cordone que hasta fue amonestado. La molestia indisimulable del DT para sus dirigidos en el primer tiempo era: " ¿No quieren jugar? se sacan la pelota de encima, no podemos meter 3 pases seguidos sin que la rifen". Termómetro indisimulable de la labor de sus dirigidos. 

Escrito por  Christian D Agnillo


viernes, 11 de diciembre de 2020

"Mi sueño es llegar a Boca"

Estación Fútbol charló con Milagros Galeano, es arquera de Argentino de Merlo tiene 16 años y es de Cascallares, Moreno.

 ¿Cómo fueron tus inicios en el fútbol?

- Me formaron desde muy chica, tenía 8 años, lo hice en Hockey hasta los 12. Luego, mis hermanos me ayudaron con el fútbol en cancha de tierra, frente a mi casa. Después, por un tiempo, mi mamá vio que estaba jugando bien y me llevó a clubes de barrio para llegar a Argentino de Merlo. Pasé por todas las categorías  como jugadora y no como arquera, lo hice de cinco y dos. Pero, en un tiempo en Argentino de Merlo no había arquera y me ofrecí para atajar. 


¿Quién te enseñó ese puesto?

Diego Vargas. Me enseñó todo. empecé a probar en reserva y luego lo hice en primera. Quedé como arquera titular. Pasaron 8 meses de mi formación como arquera y llegué a la selección sin saber todo sobre el arco, pero estuve un mes en la sub 15 y sub 17. 

¿Cómo tomaste el paso por la selección?

-  Fue algo hermoso, una experiencia enorme. Me llamaron a los cinco meses que inicié en este puesto. No sabía que me estaban observando, luego me lo comentaron. Iba hasta Ezeiza, entrenaba una semana allá y otra en el club. Mis tíos me dieron una ayuda, me tenía que cuidar el doble con las comidas. Me encontré con Vanesa (la entrenadora) y fue un honor trabajar con ella. Encima ese día me olvidé los guantes y atajé con unos prestados (todos rotos). Estaba muy nerviosa, me largué a llorar. 

¿Cómo fue la vuelta frente a Italiano?

- Sin entrenar, di todo. Atajé bien, fui capitana. Lo tomé con mucha responsabilidad. Antes de entrar a la cancha lloraba porque no quería cometer errores.

Una anécdota...

- El primer partido con Argentino de Merlo, ganamos 7-1. Entré muy nerviosa y cuando salía de la cancha lo hice llorando pensando que me iban a retar por el gol que me habían hecho (de tiro libre) y, por suerte, no pasó nada. En la tribuna había un nenito que me dice- cuando bajaba al vestuario-: "arquera, arquera ¿Me regalas tus guantes? se me llenaron los ojos de lágrimas de alegría porque no lo podía creer que un nene me lo estaba pidiendo.

¿Les diste los guantes?

No, no me dejaba porque eran guantes del club. Pero, contra Vélez regalé unos guantes, ahí tenía y se los di.

Un sueño...

Uno lo cumplí: entrar a la selección. El otro es llegar a Boca y el último es que me reconozcan en el fútbol (jugar en Europa)

Escrito por Ariel Juárez.

Producción: Matías Rodríguez.

Fotografía: Marcelinho Witteczeck